DESASTROSA PRESENTACIÓN DE RIELEROS ANTE SU AFICIÓN
- Fernando Sánchez

- 23 abr 2025
- 2 Min. de lectura

Lo que debía ser una fiesta beisbolera terminó convirtiéndose en un episodio bochornoso para la organización de Rieleros de Aguascalientes, tanto dentro como fuera del terreno de juego. El arranque de la serie ante Dorados de Chihuahua no solo expuso las enormes deficiencias deportivas del equipo, sino también la falta de profesionalismo y respeto hacia la prensa y la afición.
Desde la ceremonia de inauguración quedó claro que algo no andaba bien. El evento protocolario fue desangelado y desorganizado, lejos de estar a la altura de una liga profesional. Los medios de comunicación fuimos víctimas del desorden operativo, siendo literalmente retirados de la zona de cobertura por indicaciones de Guadalupe Flores (al menos ella nos lo dijo verbalmente), quien es parte del staff de la organización. Incluso personal de prensa de instituciones que apoyan económicamente al equipo, fue retirado, impidiéndonos realizar una cobertura adecuada. Una falta de respeto absoluta y una muestra del desinterés con el que se maneja el club.
En las gradas, la respuesta fue igual de tibia. El parque Alberto Romo Chávez presentó notables vacíos, un síntoma inequívoco del desencanto de la afición, que ya no compra promesas ni discursos huecos. Y con razón: en el diamante, los Rieleros ofrecieron un espectáculo para el olvido.
En el primero de la serie, Aguascalientes sufrió su tercera derrota consecutiva, cayendo 16-8 ante unos Dorados que aprovecharon un auténtico colapso en la quinta entrada, cuando los locales permitieron un racimo de 11 carreras, producto de siete imparables y cinco bases por bolas. Un inning de terror que reflejó el pobre manejo del bullpen y la evidente falta de control en el pitcheo.
Pese a un inicio prometedor con un rally de cuatro carreras en la primera entrada, el equipo se desmoronó conforme avanzó el juego. Shane Barringer inició con un desempeño aceptable, pero los relevistas (Sam Clay, Ulises Joaquín, Alex Scherff, Oscar Rojas, Oscar Cuello y Charles Rossman) no estuvieron a la altura. El resultado: una derrota abultada, vergonzosa y que los deja en la penúltima posición de la zona norte.
Más allá del resultado, lo verdaderamente preocupante es que han perdido el respaldo de su gente, la que invierte parte de su quincena en un proyecto con rumbo incierto. Si la directiva no toma cartas en el asunto (en todos los frentes), el 50 aniversario de la institución, pudiera ser uno de los capítulos más bochornosos de la franquicia.
Este miércoles, Rieleros tiene una nueva oportunidad para cambiar la narrativa. Pero necesitará más que un buen juego para limpiar la imagen que dejó este desastroso arranque en casa.




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