ATLAS, A 69 AÑOS DE SU ÚNICO TÍTULO
- 22 abr 2020
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Este miércoles 22 de abril, cumplieron 69 años del primer y único título de liga de Atlas. Con una victoria por la mínima diferencia ante su odiado rival, Chivas rayadas de Guadalajara, en partido celebrado en el Estadio Martínez Sandoval, mejor conocido como Parque Oro.
Aquel domingo 22 de abril de 1951 fue la fecha que marcó la historia del club y de la ciudad. Los Zorros, dirigidos entonces por el argentino Eduardo El Che Valdatti, fue el primer conjunto de Guadalajara en levantar la Copa.
El destino decidió que los rojinegros se coronaran frente al odiado rival. Aquel Clásico Tapatío es recordado por la dureza que imprimieron ambos conjuntos, pero sobre todo por la polémica arbitral que marcó el rumbo del encuentro.
Tras un 0-0 que se alargó durante el primer tiempo y parte del segundo, al 55 de tiempo corrido el Cuate Salceda marcó un penal a favor de Atlas, al considerar que el zaguero rojiblanco Rafael El Rafles Orozco tocó el balón con su mano.
Durante muchos años los jugadores del Rebaño, específicamente el extinto Jaime Tubo Gómez aseguraron que este fue un grave error del nazareno, ya que él, quien se encontraba cerca de la acción nunca vio la mano del Rafles Orozco. Inclusive, un diario de la época escribió en su crónica “Gran injusticia cometió el Cuate Salceda”.
Ante la marcación del silbante, el costarricense Edwin Cubero (quien años después fundó su compañía de mudanzas) tomó el balón y no dejó que ninguno de sus compañeros se lo arrebatara. Cubero, delantero titular de esos rojinegros engañó al Tubo y dio la victoria a su equipo desde los once pasos.
Aunque el estadio Martínez Sandoval tenía una capacidad que rondaba los 10 mil, se asegura que hubo sobrecupo en ese Clásico, y que incluso hubo portazos en algunos accesos. El triunfo de Atlas combinado con la derrota del Curtidores frente a Veracruz dejó a los Zorros como líderes de la competencia en solitario, asegurando así el título de la temporada 1950-1951.
La plantilla atlista recibió de parte de la dirigencia una prima de 2 mil pesos de aquél entonces y un viaje todo pagado a Acapulco; curiosamente, los Zorros se encontraron durante el viaje al recién ascendido Zacatepec cuya directiva les solicitó un juego amistoso, por el cual, cada uno de los rojinegros recibió una prima de 2 mil 300 pesos.
Desafortunadamente para la afición atlista, poco a poco la directiva fue vendiendo a los mejores jugadores por problemas económicos, debilitando al equipo que alguna vez fue el mejor de México.




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